hay caminos que te conducen no sabes dónde, caminos que te conducen a casa, caminos que no pisas, caminos que ni imaginas. Pero, sea como sea la vida es como es y hace años me di cuenta que cada uno la vive como puede, muchas veces no como quiere, sino como puede, porque te presenta lo que ni te imaginas y no sabes qué hacer y haces lo que puedes.
Pero ahora yo sí sé que tengo que hacer: usar un poco menos el coco y un poquito más la piel.